Instituto Cervantes en Atenas
Taller Infantil de “Piñatas”

15 de diciembre de 2012
Fotos : L. A.

 

El sábado 15 de diciembre, la Biblioteca Juan Carlos Onetti organiza un taller de fabricación de piñatas para los más pequeños, dirigido por la artista mexicana Blanka Amezkua.

Las fiestas navideñas son parte del mundo occidental y en México estas fechas están permeadas por rasgos caracteristicos fruto del sincretismo de fiestas prehispánicas, cristianas y populares.

La historia de la piñata se remonta a varios siglos atrás.  Se sabe que llegó a México por medio de los colonizadores espanoles y éstos, a su vez, la conocieron por los italianos.  En realidad la piñata tienen su primer origen en China, y fue el explorador Marco Polo quien la llevó a Italia en el siglo XII después de que la conoció en oriente.  En efecto los chinos confeccionaban una figura de vaca, de buey o de búfalo cubierta con papeles de colores a la que le colgaban instrumentos agrícolas.

Cuando llegó a la Nueva España, y considerando su ambiente festivo, se le us´o para atraer a la gente a las ceremonias religiosas.  Posteriormente el pueblo se apropió de ella para las celebraciones populares y fue así como se ha mantenido entre nosotros.

Hay varias versiones del significado religioso que tiene la piñata pero las máas aceptada es la idea de que representa la lucha del hombre contra las pasiones o los pecados capitales.  Valiéndose de la fe - simbolizada por el palo – el hombre tiene que destruir el maleficio de las pasiones, golpeando y finalmente rompiendo la piñata; la piñata original tiene forma de estrella con siete picos.  Los colores brillantes es la tentación del demonio - suele presentar al mal como algo llamativo para que cautive al hombre y ceda a la tentación - y cada pico representa cada uno de los siete pecados capitales en la religión cristiana - soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza.

Hoy en día, en los atrios de las iglesias, en patios de las casas e incluso en las calles, se cuelgan piñatas de barro o cartón que tradicionalmente tienen una forma de estrella de siete picos brillantes, para después ser golpeadas con un palo o madero que representa la virtud y la esperanza de aquel que va a romper la piñata.  En Oaxaca, hasta los palos se preparan de manera especial, los piñateros los hacen de yegualán, árbol del matorral que se encuentra en zonas de cactus candelabro y se forran de crespón y hojas del mismo color que el de la piñatas.

Fuente principal: Museo de Arte Popular: www.map.df.gob.mx/